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Refutación de las calumniosas acusaciones a Ubaldo Enrique Meza

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Es de esperar −y hay que contar con ese riesgo−, que algunos líderes probados con una trayectoria al servicio del interés más general del pueblo, en algún momento hayan de afrontar discriminación o exclusión, persecución, calumnias o abiertas retaliaciones por parte del establecimiento oligárquico que se cuestiona y se combate en el terreno político. Lo lamentable es que, en algunas desafortunadas ocasiones, estas invectivas procedan de las toldas de la democracia o de la misma izquierda.


Las torcidas declaraciones del exparamilitar alias “Montería”

Es lo que sucede respecto de las injustas e infundadas acusaciones contra Ubaldo Enrique Meza Ricardo, exrector de la Universidad del Atlántico, planteadas de tiempo atrás y ahora repetidas. Nos referimos a las expresadas temerariamente hace poco por el hijo del profesor Jorge Freyter, docente asesinado en 2002, y a la difusión de la versión en su momento de las declaraciones del exparamilitar alias “Montería” por el periódico El Heraldo.

Para desvirtuar infundios de semejante gravedad, tanto después de conocida la versión sobre las declaraciones del antedicho ex miembro de las AUC,  en 2011, como luego de nuevas afirmaciones que lo incriminaban sin sustento, en 2020, el ex rector Meza Ricardo solicitó formalmente a la misma Fiscalía General de la Nación que se le investigara por ambos casos.

El resultado, la resolución proferida por la Fiscalía General de la Nación el 21 de octubre de 2020. La medida “de carácter INHIBITORIO”, se pronunció −dice el texto de la misma− “en favor de Ubaldo Enrique Meza Ricardo, por no haber cometido el hecho punible, ordenándose el archivo del diligenciamiento…”  con la cual se le exonera de toda responsabilidad en los execrables crímenes, refutando así las acusaciones propaladas sin fundamento.

En especial, desmiente la edición del mencionado diario del 31 de marzo de 2011 sobre la declaración de alias “Montería”, en la cual se aseguraba que Ubaldo Enrique Meza tenía nexos con los paramilitares cuando fue rector de la Universidad del Atlántico y que tuvo participación en el grueso de los asesinatos que se dieron en el campus durante la época de su rectoría. En lugar del mayor rigor periodístico esperable en tan grave tema, la versión del periódico antedicho otorgó gratuito e intencionado crédito a las confusas consejas, sin parar mientes en lo sustancial que en definitiva expresó de modo categórico el mismo declarante: “que no podía afirmar que el Rector Ubaldo Enrique Meza perteneciera a las AUC”,  y  “yo a ese ese señor no lo conozco ni he tenido tratos”.

Reiteración rotunda que cualquiera puede constatar con la simple comparación entre la edición de la distorsionadora publicación citada y el acta de la audiencia judicial en la cual se registra, ese mismo día, la declaración del exparamilitar “Montería” ante la jurisdicción de Justicia y Paz.

Tanto “Montería” como otros exparamilitares habían sido escuchados en audiencias de sentencia anticipada en 2008 en la jurisdicción de Justicia y Paz, pero el hecho relevante es que en ninguna de ellas se refirieron, como en 2011, a Ubaldo Enrique Meza. La cuestión por esclarecer es qué, quién o quiénes −en un país donde el tráfico de falsos testigos ha sido moneda corriente−, los hicieron cambiar sus respectivas declaraciones.

Entre los dichos atribuidos según “Montería” a Carlos Palma, alias “Rubencho”, ex empleado de la Universidad del Atlántico, exparamilitar, testigo protegido de la Fiscalía y quien fue trasladado a Suiza, figura el de su vinculación a la institución de educación superior supuestamente gracias al rector Ubaldo Enrique Meza.  Todo ello fue refutado por el mismo implicado. Entrevistado Carlos Palma, alias “Rubencho”, por Jorge Cura de la Emisora Atlántico, el 1º de abril de 2011, reiteró que Ubaldo Enrique Meza no tenía nexo alguno con paramilitares, y dejó claro que no tenía relación alguna de amistad con el ex rector. Carlos Palma, como es fácilmente verificable por los registros oficiales de la Universidad, ya estaba vinculado como empleado de esta desde cuando Ubaldo Enrique Meza asumió como rector. Y contrariamente a lo dicho por “Montería”, el mismo Carlos Palma fue removido de la Oficina de Admisiones por el rector Meza Ricardo a petición de la directora de esa dependencia y acusado de actos de corrupción.

La noticia de la versión en comento de “Montería” se dio en el preciso momento en que la Universidad del Atlántico convocaba a elecciones para nuevo rector. Y cuando, simultáneamente, se desarrollaba enconado debate sobre pretendidas irregularidades de las pensiones de los profesores y trabajadores convencionales, cuya responsabilidad pretendían algunos sectores descargar sobre la rectoría de Ubaldo Enrique Meza. Lo que, como más tarde se aclaró a plenitud, carecía de todo fundamento. La rectora de entonces, Ana Sofia Mesa −ficha colocada anteriormente por el gobierno de Uribe−, de cuyos estragos causados aún no termina de reponerse la Universidad, veía como una gran amenaza a su propósito de no perder el control de la misma una eventual candidatura de Ubaldo Enrique Meza. Resulta difícil creer que obedeció a mera coincidencia que por entonces un esbirro de la rectora uribista, el abogado Gaspar Hernández, radicara varias denuncias penales −desvirtuadas después en su totalidad− contra el exrector Meza Ricardo. En suma, quedó muy en claro que la fuente de la infame acusación contra nuestro compañero no era otra que la extrema derecha del país en asocio con intereses locales del mismo jaez.

El caso del asesinado profesor Jorge Freyter

Las recientes acusaciones que pretenden involucrar a Ubaldo Enrique Meza en el asesinato del profesor Jorge Freyter denotan –en el mejor escenario– una completa desinformación, una absoluta confusión y una deplorable equivocación de parte de su hijo y de otras personas a él allegadas. En este caso, como en los anteriores, se quiere señalar que acallar denuncias del docente asesinado contra actos de corrupción de la rectoría de Meza Ricardo, habría sido el móvil de este y otros crímenes.

Pero el profesor Freyter jamás presentó una sola denuncia penal en contra del exrector, quien le profesaba aprecio y con el cual nunca se enemistó ni tuvo contradicción alguna. Por el contrario, ya jubilado Jorge Freyter, solicitó y obtuvo la firma del entonces rector Meza Ricardo para la conciliación por el pago a su labor como docente de varias deudas pendientes de las administraciones anteriores de la Universidad. Más aún, dicha conciliación, realizada en cumplimiento de justos derechos laborales, le acarreó al entonces rector Meza Ricardo una investigación penal, de la cual fue completamente exonerado.

El profesor Freyter fue vilmente asesinado muchos meses después de que Ubaldo Enrique Meza había cesado en el desempeño de su cargo como rector. Sus victimarios no negaron sino que confesaron su crimen: los exparamilitares “Montería” y un tal “Alias 68”. Tampoco se refirieron nunca al exrector Meza Ricardo en las audiencias de sentencia anticipada en el año 2008.  Lo que sí dijeron en una de ellas fue: “que las AUC tenían como finalidad asesinar o acabar todas aquellas personas que se oponían a su ideología de ultraderecha, dentro de los cuales se hallaba el grupo de profesores, estudiantes, sindicalistas de la Universidad del Atlántico, a quienes consideraban auxiliadores, financiadores del 19 frente de las FARC”.

La larga sucesión de atentados en las universidades

Los asesinatos de estudiantes y docentes de las instituciones de educación superior, como la toma de varias de las mismas en la Región Caribe por agentes de los paramilitares, ha sido cruenta experiencia padecida cuya verdad debe esclarecerse completamente. La Universidad del Atlántico en particular sufrió el flagelo de modo repetido ya desde comienzos de los años noventa, y durante la rectoría de Ubaldo Enrique Meza la comunidad universitaria fue conmocionada con los asesinatos de los profesores y exdirectivos universitarios, Luis Meza Almanza, Alfredo Castro y Lizandro Vargas. Como rector convocó a manifestaciones y marchas de repudio de los crímenes, hizo llamados públicos a la paz y a la convivencia civilizada y pidió a los gobernadores de entonces, Rodolfo Espinosa y Ventura Díaz Mejía, que por medio de los Consejos de Seguridad instaran a las autoridades competentes para que tomaran las medidas pertinentes e investigaran hasta dar con los responsables. Los asesinatos prosiguieron después, con la recrudecida y más intensa ola paramilitar lanzada sobre el norte colombiano, durante las rectorías de Juan Romero Mendoza y de Ana Sofía Mesa, incluyendo a mediados de septiembre de 2004 el atentado que segó la vida del profesor Alfredo Correa de Andreis.

El profesor Cristóbal Arteta Ripoll, uno de los aspirantes a la rectoría de la Universidad del Atlántico en la consulta democrática en la cual fue elegido rector Ubaldo Enrique Meza, y uno de sus mayores denunciantes ante la Fiscalía y los órganos de control, nunca recibió amenazas, como él mismo pudo corroborarlo.

La rectoría de Meza Ricardo no se doblegó ante la política oficial neoliberal

El país debe saber que Ubaldo Enrique Meza fue uno de los pocos rectores de universidad de esa época que se negó a firmar el consabido “convenio de concurrencia”, herramienta de los gobiernos neoliberales con la cual se alteraba el aporte de los niveles del Estado en el suministro de los recursos públicos a las universidades, aumentando la carga de los departamentos y municipios y reduciendo los aportes del gobierno central. Una reafirmación consecuente de su trayectoria. Líder académico, docente universitario, dirigente del PTC en la Región Caribe, integrante de nuestra dirección central, Meza Ricardo ha sido a lo largo de su vida, desde sus días de estudiante de secundaria en el Colegio Pestalozzi de Barranquilla hasta hoy, un luchador sobresaliente en pro de uno de los intereses vitales del pueblo y la nación: el derecho a la educación superior, pública, gratuita y de nivel mundial.

La retaliación por su posición en defensa de la educación pública superior le valió después la furiosa persecución judicial del alcabalero Alberto Carrasquilla, entonces miembro del gabinete de Álvaro Uribe, y hoy el ministril más detestado por Colombia del gobierno Duque. El proceso penal derivado de su denuncia contra Meza Ricardo por su firma de las pensiones de docentes y servidores, le acarrearon al exrector sentencia condenatoria de 10 años de prisión, apelada en su momento ante la Corte Suprema de Justicia y luego revocada en fallo memorable de 26 de septiembre de 2018 por el máximo tribunal. Las supuestas irregularidades y corrupción quedaron desvirtuadas de plano. El exrector no había hecho cosa distinta a defender y cumplir la convención colectiva, la conquista laboral tan arrasada en tiempos del neoliberalismo.

Después de 20 años de este trascendente litigio, Carrasquilla mordió el polvo de la derrota y se hicieron respetar los derechos laborales de muchos docentes de la principal universidad del Caribe colombiano. No en vano el PTC, como otras tantas fuerzas democráticas del país, ha insistido en que las altas Cortes constituyen un dique frente a la actual amenaza del fascismo y un baluarte del Estado de derecho. ¡Cuán injustas y reñidas con la realidad resultan las falsas acusaciones contra el exrector que con tanta altivez y consecuencia defendió la educación pública superior y los derechos de sus trabajadores!

La rectoría de Meza Ricardo ha sido una de las más democráticas y progresivas de la Uniatlantico. Mantuvo el costo de la matricula como el más bajo del país. Casi duplicó la cobertura al pasar de 9.000 a 17.500 estudiantes. Inició el proceso de acreditación, logró de la Acreditación Previa, y se obtuvo los registros calificados de 15 programas. Dejó conseguida la licencia de funcionamiento del programa de Medicina por 7 años, aunque las administraciones siguientes no la concretaron. Redujo el déficit fiscal acumulado, de más de $50 mil a $30 mil millones. La Universidad del Atlántico se convirtió entonces en la cuarta mejor universidad del país.

La dura experiencia revelada tras el control de paramilitares sobre las universidades y entidades públicas arroja que las AUC, como ocurrió en muchos municipios de la Región Caribe, se apropiaron del control de contratos, nombramientos, y tuvieron el beneplácito para apoderarse, al menos, de la antigua Caja de Previsión o de la posterior Unidad de Salud y del fondo de Pensiones de las instituciones de educación superior. Nada de ello ocurrió en la rectoría de Meza Ricardo.

Quedan así desmentidos falsos señalamientos y denuncias sin base.       
 
Partido del Trabajo de Colombia-PTC
Comité Ejecutivo Central
Yezid García Abello
Secretario general (e)

Bogotá, 22 de marzo de 2021

PTC