El Gobierno del Cambio aprueba política de trabajo decente para los próximos 10 años
12/05/2026. La nueva hoja de ruta laboral contempla inversión billonaria, formalización del empleo, protección social y fortalecimiento de derechos laborales hasta 2035.
El Gobierno Nacional aprobó la Política Nacional de Trabajo Digno y Decente, una hoja de ruta que proyecta durante los próximos diez años una transformación estructural del mercado laboral colombiano, con énfasis en la formalización, la protección social y el fortalecimiento de los derechos de las y los trabajadores.
La política, adoptada mediante el CONPES 4189, fue presentada como uno de los principales avances laborales del denominado “Gobierno del Cambio” y contempla una inversión cercana a los 1,82 billones de pesos para la ejecución de más de un centenar de acciones orientadas a mejorar las condiciones laborales en el país. ()
El documento establece una estrategia de largo plazo hasta el año 2035 e incorpora medidas relacionadas con empleo digno, transición energética y digital, reducción de brechas sociales, ampliación de la protección social y fortalecimiento del diálogo sindical y territorial. ()
La iniciativa se enmarca dentro de las apuestas impulsadas por el Gobierno del presidente Gustavo Petro en materia laboral y social, las cuales han tenido como eje central la recuperación de derechos laborales, la estabilidad en el empleo y el fortalecimiento de la organización sindical. ()
De acuerdo con el Gobierno, esta política busca responder a problemas históricos del mercado laboral colombiano, caracterizado por altos niveles de informalidad, precarización y desigualdad, especialmente en sectores vulnerables y regiones apartadas del país. ()
Entre los puntos priorizados se encuentran la generación de oportunidades laborales para jóvenes, mujeres, trabajadores informales y comunidades históricamente excluidas, así como la promoción de entornos laborales seguros y el reconocimiento de nuevas dinámicas económicas y sociales que impactan el mundo del trabajo. ()
La aprobación de esta política ocurre en medio de un intenso debate nacional sobre el futuro del modelo laboral colombiano y sobre el alcance de las reformas impulsadas por el Gobierno. Mientras sectores sindicales consideran que representa un paso importante hacia la dignificación del trabajo, otros sectores mantienen cuestionamientos sobre la capacidad real del Estado para convertir estas metas en resultados concretos para millones de trabajadores.
Más allá del debate político, el desafío ahora será que la política pública no quede reducida a un documento técnico, sino que logre traducirse en mejores condiciones de vida, estabilidad laboral y garantías efectivas para quienes sostienen diariamente la economía del país.