Evaluación de idoneidad y carrera
DEL MERITO, LA PERMANENCIA, LA IDONEIDAD Y OTROS FACTORES
Han pasado ya varios cuatrienios desde la última reforma estructural de la Contraloría General de la República, de la cual surgieron unos decretos que a nuestro juicio dieron nueva vida a la entidad. La profesionalización y la sectorización de la CGR, correspondiente con el movimiento económico y social del país, hacía esperar no solo buenos resultados en la gestión, sino una vocación de permanencia de los funcionarios de carrera administrativa que veníamos de un mercado persa en materia laboral, muy bien aprovechado por el Contralor de turno, que semanalmente y en resoluciones de 400 artículos, declaraba insubsistencias y nombraba a sus más allegados amigos, como si los trabajadores fueran esclavos de los que se vendían al mejor postor. Es decir, la inestabilidad laboral total y por ende la afectación plena de una gestión politizada y clientelista. Los que tengan más de 20 años en la entidad, saben a qué nos referimos.
Con los mencionados decretos hizo su aparición la palabra mágica: El Mérito. Y con ella, el escalafón en la Carrera Administrativa Especial de carácter constitucional de la CGR; todo un logro. Estabilidad laboral e independencia técnica. Igual llegaron los exámenes y se midió la idoneidad de quienes habían quedado en la planta y la Universidad Nacional y otros Centros Educativos certificaron esa idoneidad. Con el mérito llegaron las evaluaciones periódicas, el seguimiento, las concertaciones de objetivos etc., etc., y claro, también jefes que siguieron creyendo que éramos mercancía barata de la que podían salir con facilidad. Pero estaba la carrera administrativa y los trabajadores fuimos entendiendo, que podemos defendernos del “libre mercado” de nuestros puestos de trabajo.
La politización, burocratización y clientelización de la planta de personal de la CGR fueron introducidos como virus maligno por aquellos que vieron en la Carrera Administrativa, no una ventaja estratégica en la lucha contra la corrupción. La miopía solo los dejó ver que, “nos habíamos atornillado a los cargos y que era imposible salir de nosotros” y no vacilaron en descargar sobre nuestros hombros, la responsabilidad de los hallazgos producidos y sus consecuentes procesos de responsabilidad fiscal. ¡Mentira! El problema de los resultados NO es que los funcionarios nos encontremos en carrera administrativa. Todo lo contrario. Cuando hay apoyo técnico, jurídico, presupuestal, capacitación, acompañamiento y respeto, DAMOS RESULTADOS. Reficar, PAE, Enfermos Mentales, Hemofilia, Juegos Nacionales; entre muchísimos son el resultado de trabajo comprometido de funcionarios de carrera. Ello además ha sido reconocido por la administración.
Contrario sensu, unos cuerpos colegiados o unos directivos con compromisos políticos y hasta personales y unas normas elaboradas para marchitar y debilitar los órganos de control fiscal, es a los que se deben los presuntos bajos resultados.
Han sido, históricamente, algunos altos directivos de la entidad, quienes en buena medida han resultado más bien torcidos; han cambiado la connotación de un hallazgo, o no le han dado vía libre a la apertura de un proceso de responsabilidad fiscal o guardan, no tramitan, haciéndole flaco favor a la entidad y a los trabajadores de carrera. En definitiva, hay factores que son trípode que obstaculiza nuestra labor de control; por ejemplo, los innumerables modelos, formatos y toda suerte de guías inanes.
En varias ocasiones hemos logrado derrotar las embestidas contra nuestro sistema de carrera como cuando, en alguna ocasión, se presentó ante el Congreso en un proyecto de ley que nada tenía que ver con la materia, un artículo que trataba de la “evaluación de idoneidad” que debía ser practicada a los funcionarios rasos de la CGR, con el propósito de revisar su permanencia en la entidad.
Y hemos de decir que, si de evaluaciones se trata, con el objeto de hacer control a la permanencia de servidores de carrera en esta entidad o en el Estado, debemos recordar que cada tres meses se hace seguimiento a los objetivos concertados, con base en las evidencias que se “suben” al sistema, evidencias de las que se concluye con lujo de razones, que la gran masa de trabajadores de la entidad, estamos calificados en rango de “excelente”, lo que da un amplio margen de confiabilidad respecto de la idoneidad, el compromiso, el conocimiento y la experiencia de quienes ejercemos cargos de carrera administrativa en este ente de control.
La lucha contra la corrupción, la verdadera, no se fortalece con la eliminación de los órganos de control, con ataques al sistema de carrera, ni con la creación de nuevas instituciones, en jaque en otras latitudes. El principal problema para la corrupción y los corruptos, deben ser los funcionarios de carrera administrativa, con independencia técnica y estabilidad laboral, que les permita actuar en derecho y no funcionarios que teman por sus cargos o por las consecuencias de sus decisiones. Cuestionar la idoneidad de los funcionarios de carrera es debilitar la lucha contra la corrupción, es debilitarnos no fortalecernos.
Ahora bien, nos preguntamos: ¿miden los exámenes objeto de este comentario, la capacidad, experiencia, conocimiento, compromiso, sana crítica y demás ítems que deben acompañar a un buen servidor público o privado? ¿Pasarían altos directivos de las instituciones un examen de 250 preguntas rebuscadas para ingresar a una entidad por verdadero mérito y no por la pretendida “meritocracia” que no pasa de ser un sofisma? ¿No serán éstas medidas vehículo para desmontar poco a poco la carrera, desmotivar y generar innecesariamente mal ambiente laboral? ¿La franja de dirección de la entidad pasaría pruebas de este talante?
Como en 2005, con la movilización y la lucha nos opondremos con vehemencia a la práctica de “exámenes de idoneidad” que creemos, debilitan la carrera administrativa. ¡No dejaremos ni por un minuto abandonada la lucha por la estabilidad laboral de todos los trabajadores de la entidad!
Por ello, convocamos a todos los trabajadores del control fiscal a la movilización, a la defensa de la estabilidad institucional y laboral. La democracia y la paz, ganarán.
Bogotá D.C. febrero quince (15) de dos mil dieciocho (2018)
Asistamos todos el 21 de febrero de 2018
JORNADA NACIONAL DE PROTESTA
JUNTA DIRECTIVA NACIONAL
ASCONTROL SIEMPRE CONTIGO
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